Y cada vez, es más crudo dejarlos con miradas llenas de tristeza.
Hoy mis alumnos y yo estuvimos hablando de algunas cosas, compartimos mucho, estoy feliz, porque hoy me dijeron que me iban a extrañar, que necesitaban profesores como yo. Eso, me hizo sentir, que tanto exigir y tanto pedir que cambien la manera de pensar y que busquen metas; todo, valió la pena.
Me siento con el corazón pequeñito y acumulo las lágrimas para no dejarlas salir. Ellos me han enseñado más de lo que creen, eso es lo mejor y más valioso que me llevo.
Hoy una compañera de trabajo, me regalo un detalle tan nuestro y tan venezolano, que casi rompo en lágrimas. Una alumna, me regaló una camiseta para mi nuevo deporte y un bolígrafo, seguro que será para firmar documentos importantes.
El tiempo me enseña, que mis amigos, serán siempre mis amigos, aunque nos separe la distancia. Aprendí, que las personas que más quiero están conmigo, en mi corazón, en mi mente llena de recuerdos y con mis buenos pensamientos. Agradezco, todo lo que me han dado.
Ayer, recibí una noticia que no me gustó, me hizo saber que todavía hay una persona que me importa mucho, yo lo amo, y saber que le pasó algo malo, me hace sentir mal. Le pido a Dios, que lo cuide siempre, que no lo desampare y que le dé siempre mucha salud.

