Gracias a Dios! Tengo la suerte de estar en el sitio correcto, mi vida ha ido poco a poco cambiando y la de las mujeres a mí alrededor también.
Las cosas van avanzando lento pero seguras.
Hay personas que no entienden que la paciencia es buena cuando nos toca esperar, pero esperar se vuelve algo tedioso, sobre todo cuando hay algo que toca esperar, por ejemplo una respuesta.
Las mujeres somos impacientes, tanto que llegamos a ser de lo más insufribles hasta con las personas que más queremos. Tan impacientes, que no creemos en la paciencia de otros. Tan impacientes que queremos que todo se resuelva rápido, sin ni siquiera esperar una posibilidad.
Hasta que algún día las cosas, comienzan a tener un nuevo color, un nuevo sabor y un sonido mágico, incluso para nuestros oídos incrédulos.
Y somos tan impacientes que hasta queremos ver como termina, sin esperar a entender como empieza.




